Psicología infantil y de adolescentes
Los niños, al igual que los adultos, también presentan problemas psicológicos y necesitan ayuda para resolverlos. En estos casos es difícil que los niños expliquen por sí solos cómo se sienten y pidan ayuda de forma abierta. Es función de los adultos detectar los comportamientos anómalos de los hijos y buscar ayuda profesional para solventarlos. También es importante ofrecer a nuestros hijos una educación óptima, basada en la comunicación. Nadie nos ha enseñado a ser padres y aprendemos con la experiencia, con la observación y la intuición. Y, aunque intentamos aportar lo mejor a los nuestros muchas veces adoptamos conductas ineficaces que resienten nuestra relación con ellos y les causa malestar. Esto conduce a un desequilibrio que desalienta toda la estructura familiar. El trabajo psicológico consiste en incidir en estos dos aspectos, fundamentales para el desarrollo óptimo de niños y adolescentes.